Los jueces pusieron el foco en las restricciones y advirtieron a la expresidenta por las consecuencias de incumplirlas.
La expresidenta Cristina Kirchner fue intimada por el Tribunal Oral Federal N°2 luego del banderazo realizado el pasado 14 de junio frente a su domicilio de la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria.
La medida judicial surgió tras la concentración de militantes que provocó cortes de calles y una importante aglomeración de personas en la zona. En ese contexto, los jueces le recordaron a la exmandataria las restricciones vigentes de su situación procesal y le advirtieron que eventuales incumplimientos podrían derivar en la revocación del beneficio del arresto domiciliario.
En la resolución, el tribunal señaló: «Intímase a Cristina Kirchner para que, en lo sucesivo, se abstenga de desplegar conductas o asumir comportamientos que puedan implicar el incumplimiento de las pautas y condiciones bajo las cuales fue concedida y se ejecuta la modalidad domiciliaria de cumplimiento de la pena de prisión que le ha sido impuesta».
Según el magistrado, la actividad del 14 de junio tuvo características diferentes a otras manifestaciones realizadas previamente. El evento fue organizado por la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, e incluyó el despliegue de una extensa bandera con la consigna «De San José 1111 a la Rosada», que atravesaba la calzada y parte del espacio aéreo público mediante cables tensores.
Los puntos que observó el tribunal
La Justicia remarcó que Cristina Kirchner participó activamente del despliegue de la bandera, ya que utilizó el balcón de su departamento como punto de anclaje de la estructura y colaboró personalmente en su colocación. Además, durante la jornada saludó a los militantes que se encontraban frente a su vivienda.
El tribunal cuestionó tres aspectos concretos de la actividad. En primer lugar, advirtió sobre el riesgo para la integridad física de la expresidenta, de los peatones, conductores y transeúntes debido a la instalación de la estructura.
También señaló la posible existencia de una contravención municipal, en caso de que no se hubiera obtenido la autorización correspondiente para ocupar el espacio público.
Por último, mencionó la alteración de la tranquilidad del vecindario y de la convivencia pacífica en la zona producto de la concentración.
En la resolución, el juez sostuvo que «la suma de los extremos señalados revela que la conducta verificada el 14 de junio pasado no es compatible con las obligaciones asumidas en el marco de la prisión domiciliaria concedida», ni con las reglas de conducta fijadas por el tribunal.
Asimismo, agregó que «la realización de tal actividad, de no haber contado con el permiso correspondiente, podría importar la comisión de una contravención».
Mientras tanto, sectores del kirchnerismo ya anunciaron la realización de un nuevo banderazo para el próximo 20 de junio, nuevamente frente al domicilio de la exmandataria.
